miércoles 18 de noviembre de 2009

Apóstatas

Ay, ¿Ya está marchito y gris todo lo que hace un momento estaba aún verde y multicolor en este prado? ¡Y cuánta miel de esperanza he extraido yo de ahí para llevarla a mis colmenas!
Todos estos corazones jóvenes se han vuelto ya viejos,-¡y nisiquiera viejos!- sólo cansados, vulgares, cómodos,dicen: -"hemos vuelto a hacernos piadosos".
Hace todavía un momento los veía yo salir afuera a hora temprana para comer con pies valientes: pero sus pies del conocimiento se han cansado, ¡y ahora calumnian incluso su valentía matinal!

En verdad, alguna de ellas levantaron en otro tiempo las piernas como un bailarín, a ellos hízoles señas la risa que hay en mi sabiduría: Entonces se pusieron a reflexionar.
Y acabo de verlos curvados , arrastrándose hacia la cruz.
Entorno a la luz y a la libertad revoloteaban en otro tiempo,como mosquitos y jóvenes poetas. Un poco más viejos, un poco más fríos: y ya son hombres oscuros, refunfuñadores y trashogueros.
¿Se acobardó acaso su corazón porque la soledad ,como una ballena, me tragó?
¿Tal vez sus oídos, anhelosos, estuvieran esperándome en vano largo tiempo y a mis toques de trompeta, a mis gritos de heraldo?-Ah! pocos son siempre, aquellos cuyo corazón tiene un largo valor y una larga arrogancia; Y en esto tampoco el espiritu deja de ser paciente.
Pero el resto es cobarde.
El resto: Son siempre los triviales, los sobrantes, los demasiados.
-¡Todos ellos son cobardes!


Apóstatas
"Así habló Zaratrusta"-Nietzche.

lunes 16 de noviembre de 2009

Guardalo bien




No soy una persona muy niñera. Al menos, no de la manera oficial y corriente.
Siempre que entraba por esa puerta sonaba "Duermen los niños" en mi cabeza.
No intento dejar constancia de nada bello, de nada poético, de nada que siquiera tú tengas porqué recordar.
Han sido más de ocho años, con los puños cerrados.
Los he observado desde la pequeñez de una pulsera de plástico con el número de habitación.
Ocho años, ya me siento casi mayor.
Niños y niños. Somos todos y uno solo. Algunos llevamos mejor el disfraz de la seriedad.
Pero permitame que sea hoy, algo corporativista:
Ellos tienen una energía a las mañanas sobrenatural. Y no dejaré de admirar, todo el aire que son capaces de abarcar en una sola sala de espera, los seres más impacientes del mundo.
Siento como tanto desconocido empatiza entre tanta causa (antes que un diagnostico). Entre folios y un olor aséptico insoportable, se respira algo más que vida.
Se respiran historias que no se cuentan porque no, aun no se terminan.

Me veo ahi, con el jersey de Blancanieves y esa horrible trenza de tela sobre el pelo castaño. (Permitan,un homenaje a esa sonrisa)

Pienso en la ingenuidad y la inocencia, que nos arrebatan a golpe de hiperrealismo, y de años.
El miedo al this is the end, my friend, the end.
En como algunos ojos se apagan de vez en cuando y nos olvidamos de regar nuestras propias plantas.
Veo el valor que tenemos todos, y que preferimos dejarnos durmiendo la siesta, o detrás del espejo.
Me acuerdo de la época de la que no recuerdo nada. Ahora me río, a veces me entristezco hasta que caigo dormida.
Sostengo un informe de más de cuarenta hojas entre la indignación, la paradoja, y el éxito. Una adolescencia maybe, tres palabras, quizás menos.
Repaso un poco todas las unidades que me han acogido y recogido, aunque para mí, siempre fueran exilios.
Observo los dibujos que bien podrían ser de cualquier estúpido estudiante de Bellas Artes sobre las paredes, pero no. Son de mis compis y tienen unos superheroes con unas texturas geniales.
Doy un repaso , con una jodida ternura, que me asusta, a esas instalaciones y abrazo a algunas batas blancas.
Y me despido en silencio, como un grito de guerra. Alto y firme.
Au revoir.
Algo mío se queda con ellos, no se si son recuerdos, o simplemente, piruletas.

Con los puños cerrados.

Pienso en la vida.
Ahora en dejar de pensar. Porque la vida, es otro tema, para más textos. Mejor dicho,para los muchos, los justos y los nunca-demasiados, folios en blanco.
Aunque la mejor opción, será salir a pasear.


-¿No tienes ganas de volver a casa?
-(Mira todo lo que llevo esperando, que crecí y todo!)




jueves 12 de noviembre de 2009

Charcos de asuntos pendientes

Tiritas de estaciones y madrugadas. Como lienzos continuamente en blanco.
Calmantes cada noche que no abarcan conciencias.
Gasas donde impregnar todas las palabras incediarias.
96º a la sombra.
Botiquines de nombres propios. Ajenos tras un chasquido de dedos.
Elegir entre el hilo o la aguja y enhebrar la herida abierta.
La anestesia de recuerdos.
Melancolía por gotera.
Limpiar y desinfectar esas heridas abiertas.
Coser cuidadosamente esa cicatriz.
Sino morirás desangrado.
Y lo que es peor, dejarás todo el camino, lleno de porquería.



sábado 7 de noviembre de 2009

Viernes


Celebramos un cinco de Noviembre,el día seis.Naturalmente.
Estrenando colchones de la manera menos romántica y sucia que podríamos esperar.
Abrimos y cerramos con la obertura.
En este paraiso de 140 por 185 centimetros jugamos con el reloj a la pata coja.
En estos metros cuadrados me haceis recordar lo que yo misma no podía. Lo que a ratos no quise.
Es un deja vu rectangular.
Recuerdos antes que memoria, donde va a parar.
Nos hundimos,esta vez, entre plumas de edredones. Apechugando a base de hojas, reimos de las tristezas, lloramos de la alegría,sin mirar a otro lado.
Las fotografías, historias sin firma. Papeles rescatados del naufragio. Algo de tinta y bocetos infinitos. Ocho días y medio de música: Ocho y medio y no aparecen las goteras.
Hay una quietud pasmosa ante tanto huracán. Viene y va, se funden los hielos, se renuevan las copas. Acaban las velas y luz de la lámpara roja, nos guarda todos los secretos de esas cuatro paredes, de ese nuevo somier.
Miramos atrás,adelante, de frente, y no hay conclusión acertada.
Vergüenzas infantiles,entonando un mea culpa.
Dos decadas nos avalan para que no nos embarguen, ni los bienes, ni los males.
Acumulamos los errores en un amasijo de muelles, solo para volver a coger impulso.
No estoy cansada.
Dejenme en paz, con sus justicias poéticas.

"Esto es bonito" es lo que pienso, mientras observo, y me acurruco, me emparedo allí.
Orgullo es una palabra que suena seria, pero no es asi. Entre orgullo y suerte que,entre tantos fracasos, saben a gloria.
Este colchon hace de purgatorio. "Esto es bonito y dulce" (bis)
No voy a repartir mi trozo de pastel con nadie más. Prometido. Va ,solo,por ustedes.
Silencio repartido y cariño. Amor del que ninguno recibiremos proporcionalmente a lo largo de las semanas.
Empatía sin bata blanca. Comprensión es más Otoñal.
El espejo se cela de lo que hay, de lo que ve,sin más.
"Esto es lo que hay y esto es lo que debes saber."

No hay nada de literario ni artistico, en mi cinco de Noviembre. Ni en mi seis.
No hay politica ni revoluciones.

No hicimos volar por los aires ningún simbolo.

Pero nosotros,pudimos aterrizar, sin las rodillas reventadas.

Para seguir.
Así sea.



Un viernes solamente, quizás.
Suenan las campanas.





jueves 5 de noviembre de 2009

920,8 kg/m³


Tengo pocas palabras, palabras simples. Para contar lo que ocurre, lo que pienso. Si me apuras, lo que no pasa.
Y saco del cajón de los cubiertos de plata, todos los galones y medallas, que suenan y no hacen eco. Quizás es belleza o romanticismo.
Todo para evitar el momento, de abrir los ojos y leer en alto.
Hagamos la digestión y sí. La honestidad también es bella. Si no te toca la bola premiada todo va fetén.
Bingo
Finjo ser especial los instantes necesarios, para tres horas de atención, una de deseo , y quince minutos de sin razón. Y se escapan, porque solo es tiempo.Maravilloso.
Las decepciones solo llegan si hay expectativas, a tu espalda.
La promesa eterna de la caducidad empuja a códigos de lo efímero.
Pasado de fecha, pero aún huele bien.
Incienso y tinta ,que se consumen, no se desgastan.
No queda fuego, donde las cerillas son húmedas.
Ni cenizas donde no hay bruja, ni hoguera.
No hay calor, dentro del congelador.
Porque soy solo otro cubo de hielo, en esa,tu copa rota.




Imagen: Chema Madoz

miércoles 4 de noviembre de 2009

Politica de hechos consumados.

Esta noche en la que algo anega mi pecho y puja por salir, una pareja de moscas revolotea alrededor de la bombilla encendida.Incluso ellas parecen saber mejor lo que quieren. Pero una tropieza con la bombilla y al instante cae fulminada. Vale. Decidiré y al día siguiente cambiaré mi decisión. Seguiré siendo joven durante un tiempo, y comeré si es que estoy hambriento. Os querré a todos, y para ello me cuestionaré a mí mismo si es necesario. Os desearé y volveré a reafirmarme en vuestro nombre. ¡Juro que sólo haré aquellas cosas que tenga que hacer! Y amaré tanto, que si amara solamente un poco más estaríamos hablando de canibalismo.

Nacho Vegas . Politica de hechos consumados.

domingo 25 de octubre de 2009

348 Km.




Es jodida.
Una historia de Lorca pero sin poesía. Disculpen la tristeza colgando de un portón.
Fuerza animal. Furia y odio.
Es un Dios testarudo.Es un destino y un sino.Una marca de fuego.
Es remolacha y agua.Una grieta profunda e invisible. Piel curtida y viento.
Es eco y vacío.
Es un pasado furioso, un presente embarrado.
Niebla a la mañana. Tareas pendientes.
Fantasmas con huesos y dinero bajo el colchón.
Una orgía de asfixias a oscuras.
Una piñata rota y una hoguera paciente.
Es un estallido con camisa de fuerza.
Son cuestiones de familia.
Es la puerta con la llave echada.
Un coagulo de sangre y unas manos como aval
.
Matrimonios remendados. Niños...alguna vez.
Es frío y soledad.
Son muchos cubiertos. Harina y humedad.
Es miedo.
Es alcohol destilado.Es un patriarca: Un lider con un cinturón.
Son dos adolescentes.
Amor de débito por debajo de la mesa.
Un capricho y un despojo. Un suspiro profundo.
Una felicidad de ausencias y ausentes.
Un silencio que ronronea y regurgita.
Son rumores en un lavadero y caminos de tierra.Es sexo sucio y pecado los domingos.
Son un cristmas de navidad y es caramelo quemado.
Es la nada y la violencia.
Tiempo. Densidad.
Secano y regadío sin opción a elegir.
Son lágrimas a embudo de ocasión.

El fin del círculo.
Un tanatorio a las afueras.
Es muerte.

Son 348 km.

Mi España profunda es cicatriz. Rencor que avergüenzan mis palabras. Alimentan mi amnesia. Son las brechas de mi pecho, las deudas de mi pasado.

Así que, como diría la canción...Yo me bajo en Atocha, yo -hoy- me quedo en Madrid.